Por: SEIED SAID
AJTAR RIZVI
¡Oh humanos!
Disfrutad de todo lo lícito y bueno que contiene la tierra; más
no sigáis los pasos de Satanás; porque es vuestro enemigo
declarado.
El sólo os
induce al mal y la obscenidad y a que digáis de Dios lo que
ignoráis.
Sura 2, aleyas 168-169
El
Islam es una religión racional: todos sus principios y
mandamientos se hallan basados en un profundo razonamiento. El
Islam demuestra que el hombre es inocente al nacer, que el bien
y el mal se aprenden gradualmente. El Islam enseña que se deben
alcanzar las virtudes y evitar costumbres que arrastran hacia la
perversión, ya que el bien y el mal se hallan en el hombre de
acuerdo a la educación que reciba y al medio ambiente en el que
se desarrolle su vida cotidiana.
El ser humano
posee deseos naturales, aquellos del alimento, la necesidad del
sueño y del sexo; también tiene sentimientos naturales, por
ejemplo, felicidad, rencor, dolor, amor, temor, fastidio y
avaricia. Esta última es originada por el instinto de posesión.
Un instinto insatisfecho de consolidación alimenta la envidia y,
eventualmente, ambas suscitan el egoísmo. El Islam, no obstante,
no recomienda que se eliminen estos siete sentimientos, como lo
hacen otras religiones, sino que ofrece un método para
controlarlos, porque mientras que el hombre viva, éstos
existirán. Ellos son semejantes al motor de un vehículo: el
conductor es quien debe controlarlo y guiarlo hacia metas
útiles. La educación islámica es la que guía al hombre hacia el
bien.
La prohibición de
comer cerdo en el Is1am constituye un gran salto hacia delante
en la historia de la evolución humana. Considerando que la
sangre es, virtualmente, nuestra corriente vital y que todo lo
que consumimos afecta, en última instancia, a nuestro sistema
sanguíneo, es necesario seleccionar nuestras comidas. Resulta
evidente que el hombre de más avanzada concepción revolucionaria
es aquel que más cuidadosamente selecciona sus alimentos.
Sabemos que en el pasado, los pueblos salvajes de Africa fueron
antropófagos. Algunos aborígenes de Malaya y ciertos pueblos de
Borneo y Nueva Guinea, no saben distinguir los alimentos:
ingieren víboras, gusanos, ratas, y todo cuanto tengan a su
alcance. En la actualidad, el adelanto de la naturaleza humana
no se limita a la abstención de carne de cerdo, sino que
comprende también la carne mortecina o de riña, aún sean vacas,
corderos o gallinas. Esto está prohibido por el Islam. Aparte de
lo expuesto anteriormente, los musulmanes rechazamos comer carne
de animales de presa, como la del león, tigre, leopardo, y
además, la de víboras, gatos, perros, ratas, etc., considerados
dentro de las leyes islámicas como animales impuros. Esta
prohibición se halla basada en el deseo de purificación de la
propia naturaleza, ya que el alimento una vez ingerido, no entra
sólo en el intestino y se convierte en excremento; es absorbido
y metabolizado en el sistema y circula por todas partes del
cuerpo humano, incluyendo el cerebro, y este hecho, de una
manera no insignificante por cierto, afecta a la naturaleza del
hombre. Dijo el Imam Alí Ibn Abi Talib (P): “El estómago
es la puerta de todos los males”.
El Islam permite a
los musulmanes ingerir carne pura, y no prohíbe ni estimula a
nadie a convertirse en vegetarianos. Algunos arguyen que si al
cerdo se lo alimenta con comida sana, se puede entonces consumir
su carne. La respuesta para esta controversia es la siguiente:
se puede alimentar al cerdo con una mezcla saludable, pero no se
puede cambiar su naturaleza, UN CERDO ES UN CERDO, no puede
sufrir variantes por medio de injertos, como una planta.
El cerdo es, por
naturaleza, haragán e indulgente en el sexo; le disgusta la luz
del sol y carece de energía para luchar; come casi todo lo que
encuentra a su alrededor, sea excrementos o cualquier
inmundicia. De todas las carnes de animales, el cerdo constituye
la cuna más grande de gérmenes dañinos y es el principal
reservario para la infección humana. Además, el porcentaje de
grasas en el cerdo es mucho mayor que en cualquier otra carne:
el 91% en la de cerdo, 56% en la de cordero, y 35% en la de
vacunos. Otra experiencia en carnes: tómese tres trozos de carne
de igual tiempo y tamaño, uno de cerdo, otro de vaca y un
tercero de cordero; expóngase todos al sol. El de cerdo será
primero en pudrirse, luego lo hará el de cordero y finalmente el
de vaca. Algunas veces la carne vacuna se seca sin llegar a
pudrirse. Pero si colocamos los mismos trozos de carne en un
recipiente y lo ponemos a cocinar, el cerdo será el último en
hacerlo, y nadie puede garantizar que no existan gérmenes
dañinos en el cerdo cocido.
Según
investigaciones médicas, se requieren tres horas para hacer la
digestión de carne de cordero y de vaca, en cambio, se necesitan
cinco horas para el cerdo. Proliferan tantas plantas que son
comestibles: algunas pueden curar enfermedades, otras son
venenosas y causan la muerte: de igual manera existen carnes
dañinas para el hombre, como la de cerdo, cuyo efecto tóxico se
halla latente y con el transcurso de los años degenera en serias
enfermedades.
El artículo a
continuación es obra de Seied Said Ajtar Rizvi, un catedrático
de la República Islámica del Irán; fue extractado y traducido
por los Hermanos Musulmanes de la Mezquita At-Tauhid. Ha sido
presentado al amable lector como una entrevista, cuyo tema
central es la prohibición islámica relativa al cerdo:
Pregunta:
¿Cuáles son las enseñanzas del Islam sobre el cerdo?
Respuesta: El
puerco es absolutamente impuro, y comer su carne, su grasa,
etc., así como utilizar su piel o cualquier otra parte, está
estrictamente prohibido. Dios ha dicho en varias partes del
Sagrado Corán:
Os están vedados
lo mortecino, la sangre, la carne de cerdo y todo lo que haya
sido sacrificado con la invocación de otro nombre que no sea el
de Dios; los animales estrangulados, los ultimados a golpes, los
muertos a causa de una caída o cornada, los atrapados por una
fiera —salvo que alcancéis a sacrificarlos ritualmente—, lo que
haya sido sacrificado para los ídolos, y también están vedados
los cobrados por las flechas (en la caza), porque ello es una
profanación.
Hoy los incrédulos desesperan de haceros
renunciar a vuestra religión. ¡No temáis, pues, mas temedme! Hoy
os he perfeccionado vuestra religión; os he agraciado
generosamente y os he elegido el Islam por religión. (Sura 5,
Aleya 3. Ver también Sura 16, Aleya 115).
P: ¿Por qué, en
cambio, los cristianos pueden comer cerdo?
R: Discrepo con
Ud., según la Biblia tampoco los cristianos pueden comer puerco;
dicen las Escrituras: “el cerdo, que divide la pezuña y no
rumia, es inmundo para vosotros. No comeréis su carne ni
tocaréis su cadáver; será inmundo para vosotros”. Lo
mismo es ordenado en Deuteronomio 14,8.
Asimismo, el Dr.
E. A. Widmer explica en su artículo “Puerco, Hombre y
Enfermedades” (Buena Salud, vol. 69, N° 1): “El puerco es
uno de los elementos más comunes en la dieta de algunas
personas, pero es uno de los más dañinos. Dios no prohibió a los
hebreos comer cerdo solamente para demostrarle su autoridad,
sino a causa de no ser un alimento apropiado para el hombre”. En
efecto, el puerco era considerado inmundo por los fenicios,
etíopes y egipcios... Para los judíos la carne de cerdo era
abominable. El profeta Isaías condena a los hebreos degenerados
que lo consumían en sus fiestas idólatras (Isa. 65: 4; 66:17).
Durante el reinado de Antíoco IV Epifanes (175-163 A.C.), que
pertenecía a la opresora dinastía helénica de los Seleucidas, la
carne de cerdo fue utilizada como elemento de tortura. Esta era
ofrecida a los judíos bajo coacción para determinar si eran
leales a la religión de sus ancestros o aceptaban las costumbres
impuestas por sus conquistadores:
A Eleazar, varón
de avanzada edad y noble aspecto, abriéndole la boca, querían
forzarlo a comer carne de puerco. Pero él, prefiriendo una
muerte gloriosa a una afrentosa vida, iba de su propia voluntad
al suplicio, y la escupía, como han de hacer los que tienen
valor para rechazar de si cuanto no es lícito para comer... (2
Macabeos 6:18 al 31).
Es muy digno de
memoria lo ocurrido a siete hermanos que con su madre fueron
presos y a quienes el rey quería forzar a comer carne de puerco
prohibida y por negarse a comerla fueron azotados. Uno de
ellos, tomando la palabra, habló así: “Estamos prontos a
morir antes de traspasar las leyes”. Irritado el rey,
dio orden de cortar la lengua al que había hablado, y de
arrancarle el cuero cabelludo, y cortarle las manos y pies a la
vista de los otros hermanos y de su madre. Mutilado de todos sus
miembros, mandó el rey acercarle al fuego y, vivo aún, freírle
en la sartén. Mientras el vapor de ésta llegaba bastante lejos,
los otros, con la madre, se exhortaban a morir generosamente,
diciendo: “El Señor Dios nuestro nos mira y tendrá
compasión de nosotros”. (2 Macabeos 7:1 al 42).
Aunque estas citas
pertenecen al Antiguo Testamento, desde ya le anticipo que Jesús
nunca derogó la Ley de Moisés: “No penséis que he venido a
derogar la Ley o los Profetas; no he venido a derogarla, sino a
cumplirla. Porque en verdad os digo que antes pasarán el cielo y
la tierra que falte una letra o una tilde de la Ley hasta que
todo se cumpla”. (Mateo 5:17 al 19).
P: Todo lo que
Ud. dice es muy cierto, sin embargo, hablando francamente, no
encuentro nada de malo en el cerdo.
R: El hábito de
comer cerdo es una costumbre occidental. Espero que Ud. no sea
de los que piensan que todas las que provienen de Occidente son
costumbres civilizadas. Al orientar los principios dietéticos de
los hijos de Israel, y luego de los Musulmanes, Dios otorgó
mandamientos que aportan continuos beneficios para la humanidad.
El análisis del conocimiento científico sobre contagio de
enfermedades, proveniente de la medicina moderna, justifica
adecuadamente a esta antigua ley.
P: Pero el
cerdo no es el único animal que transmite enfermedades. También
la vaca y la oveja son portadores de gérmenes patógenos.
R: Bueno, pero
por qué limitar su cuestionamiento a la vaca y la oveja?. Bien
sabemos que incluso los vegetales contienen microbios. Pero el
cerdo reina como supremo soberano entre todos los portadores de
gérmenes de lo que los seres humanos se pueden alimentar. Cuanto
más conocemos al puerco, más lo condenamos.
P: ¿Puede
nombrarme algunos de los gérmenes que el cerdo contagia?
R: He aquí una
lista de gérmenes y parásitos que se encuentran en el cerdo.
Todos ellos son contagiosos. Muchos de ellos son fatales. Cuánto
más avanza la ciencia, más queda demostrado que el Islam es
correcto.
La ciencia
parasitológica de nuestros días reconoce entre otros, al
protozoo ciliado, la tenia o lombriz solitaria del cerdo, y la
triquina o lombriz intestinal, entre las afecciones más
importantes que el cerdo contagia al hombre.
P: ¿Puede
explicarme en lenguaje simple, las enfermedades que ha nombrado?
R: El protozoo
ciliado, cuyo nombre en latín es “Balantidium Coli”, es un
parásito que se aloja en el intestino grueso, “el protozoario
más grande que afecta al hombre”.
P: ¿Cuál es la
relación del “Balantidium Coli” con el cerdo, y cómo afecta al
hombre?
R: Este
microbio habita normalmente las entrañas del cerdo. Es excretado
en las heces del cerdo y, al encontrar un medio ambiente que no
es adecuado para su supervivencia, desarrolla una cáscara a su
alrededor llamado “quiste”. Dicho quiste contiene parásitos
vivos, los cuales al entrar en contacto con la alimentación del
hombre (agua, vegetales) entra en su intestino. Este fenómeno
fue descubierto por el Dr. Malmston en 1857 y estudiado también
por el Dr. Stein en 1862. El Dr. E. A. Widmer, escribió en su
antes mencionado artículo “Puerco, Hombre y Enfermedades”:
“El protozoo
ciliado conocido técnicamente como “Balantidium Coli, es
extremadamente frecuente en el porcino. Recientes estudios en
diversos países revelan una incidencia del 21 al 100 por ciento.
Este organismo es mucho menos común en el hombre. La incidencia
general del uno por ciento reportado en Puerto Rico es
representativa de la incidencia en muchos países. Cuando se
encuentra en el hombre puede dar como resultado síntomas
clínicos serios. La evidencia, apunta firmemente hacia el cerdo
como la fuente principal de la infestación humana.
P: ¿Y cuáles
son esos síntomas clínicos serios causados por éste microbio?
R: Produce
disentería incurable. La disentería es una enfermedad conocida
por la gente.
Los síntomas de
esta dolencia son horriblemente agudos y puede terminar
fatalmente. Desafortunadamente no hay ninguna cura específica
para la disentería causado por Balantidium Coli hasta la fecha.
De acuerdo con el Dr. Chandler, en su libro “Parasitosis Animal
y enfermedad humana”: “Es solamente en los países donde se
cría ganado porcino y donde hay un contacto estrecho entre el
hombre y éste animal, que esta enfermedad es común”.
P: ¿Qué otros
gérmenes son transmitidos del cerdo al hombre?
R: Hay muchos
más. Por ejemplo está la “Trichinella Spiralis” causante de la
triquinosis.
El Dr. Glen
Shepherd escribió un artículo sobre los peligros de la
ingestión de la carne de cerdo en Mayo de 1952, publicado en el
Washington Post; La información que damos a continuación fue
extraída de dicho artículo: “Una de cada seis personas en
los Estados Unidos de América y el Canadá, posee gérmenes en sus
músculos —triquinosis— por comer cerdo infectado con triquina o
“Trichinella Spiralis”. Mucha gente infectada no tiene
síntomas aparentes. Muchos de los que están infectados no tienen
ningún síntoma; la mayoría se recupera lentamente; muchos
mueren; otros se convierten en inválidos de por vida: todos
ellos negligentes consumidores de cerdo”. El Dr. Shepherd
continúa en su nota: “Nadie se halla inmune a esta peste y
no existe cura alguna. Ni antibióticos, ni drogas, ni vacunas
producen efecto sobre estos minúsculos fantasmas mortales. La
real solución consiste en prevenir la infección. Las larvas de
triquina más grandes miden 1/8 de pulgada de largo y alrededor
de 1/400 de pulgada de ancho (unos 400 micrones de largo por 250
micrones de ancho). Permanecen vivas durante más de cuarenta
años encerradas en minúsculas cápsulas invisibles que se
encuentran entre las fibras musculares. Cuando se come carne
infectada, se digieren esas cápsulas de larvas latentes y éstas
comienzan a desarrollarse totalmente: cada una alrededor de
1500 vástagos. Penetran en el torrente sanguíneo una o tres
semanas luego de haber ingerido las larvas madres. Puesto que
muchos órganos pueden ser invadidos por las larvas de
Trichinella Spiralis, los síntomas toman la forma de
enfermedades menos graves: esto dificulta el diagnóstico. Los
métodos comunes con baños de sal y acción de fumíferos no las
deterioran. Ni siquiera la inspección estatal en frigoríficos y
mataderos puede identificar la carne infectada por triquinosis”.
Agreguemos que la triquinosis o triquimiasis es una enfermedad
que se contrae por ingestión de carne de cerdo triquinoso, y de
embutidos en idéntica condición, que se produce por las larvas
de Trichinella Spiralis y se presenta en músculos o en el
intestino delgado en el estado adulto. Recordemos que en el
lenguaje popular se utiliza la palabra puerco como sinónimo o
para identificar al hombre desaliñado, sucio, grosero; ruin,
venal y represor. Además, el Islam denomina a todos los
alimentos y costumbres permitidos (lícitos) con la voz árabe
Halal. Como así también, las carnes impuras (como la de cerdo),
las bebidas alcohólicas, los juegos de azar, el baile entre
hombres y mujeres, la ropa inapropiada, el derroche, la
acumulación de riquezas, etc., son severamente condenados como
Haram, prohibidos.
P: Me gustaría
saber más sobre esta enfermedad, la triquinosis.
R: El Dr.
Widmer escribe en el artículo “Puerco, hombre y enfermedad”:
“El gusano triquina está esencialmente limitado a Europa
Central y a aquellas zonas templadas de América en que sus
emigrantes se radicaron”. “En comparación con el protozoo
ciliado y la tenia del cerdo o lombriz solitaria, el gusano
triquina produce los efectos más serios en el cuerpo humano.
Después del apareamiento, las hembras producen las larvas que
invaden, los vasos sanguíneos distribuyéndose hacia todas las
partes del cuerpo. Estas larvas migratorias pueden invadir
músculos esqueléticos, cerebro, huesos, médula ósea, retina y
pulmones. Cada hembra puede producir más de 1.500 larvas, y
desde que los gusanos aún inmaduros pueden invadir muchos
órganos del cuerpo síntomas clínicos pueden aparecer. En caso de
infecciones importantes, la muerte puede tener lugar en la
segunda o tercera semana, pero a menudo ocurre entre la cuarta y
la sexta semana posterior a haber sido expuesto al contagio. Las
predicciones respecto a la mejoría de los enfermos afectados por
este mal, varían de acuerdo a la ubicación, cantidad de larvas
triquina, severidad de los síntomas y condición física del
paciente”. Veamos ahora una interesante observación.
P: ¿Cuál es esa
interesante observación?
R:
“Triquinosis”, la patogenia causada por el gusano triquina,
brota como una epidemia. Su relación con los cerdos, fue
conocida por la gente desde hace miles de años. Aquellos que no
creen en el origen divino de las leyes Mosaica e Islámica, dicen
que fue a causa de estas epidemias que esas religiones
prohibieron el puerco. En el mismo artículo que veníamos citando
dice: “Es generalmente aceptado que la presencia del gusano
triquina en la carne de cerdo fue el fundamento de la
prohibición de su uso en la alimentación de los judíos”. En su
libro “Historia de la Parasitología” W. D. Foster (1965)
enfatiza este punto de vista cuando escribe:
No puede afirmarse
que las prohibiciones de judíos y musulmanes sobre el consumo de
carne porcina provengan de la observación simple de los brotes
epidémicos de triquinosis. La asociación de la enfermedad con
comer puerco pudiera muy bien estar al alcance de la capacidad
intelectual de los pueblos primitivos. Sin embargo, lo
sorprendente es que ninguna otra comunidad llegó a la misma
conclusión, incluso en regiones con condiciones similares (como
en China). Y realmente analizando objetivamente la historia,
podemos reconocer que existieron numerosas epidemias que
ciertamente fueron a causa de la triquinosis.
P: ¿Qué
utilidad tiene hablar de epidemia en tiempos lejanos?.
Seguramente con el avance de la ciencia médica, tales
enfermedades deben haber sido erradicadas de la faz de la
tierra.
R:
Desafortunadamente, ese no es el caso. El mismo artículo que
hemos mencionado expresa: “Los brotes de triquinosis son todavía
comunes en los Estados Unidos. Entre el 9 y 25 Mayo de 1968,
cuatro de los siete miembros de una familia en Willoughby,
Ohío, desarrollaron síntomas de triquinosis. La familia había
adquirido un embutido de un frigorífico local, y luego lo
dejaron en aceite por varios días, consumiéndolo luego crudo.
(“Morbidez y Mortalidad, Reseña Semanal, vól. 17, N° 23), “En
mayo de 1968 los ocho miembros de una familia en New Berlin,
Wisconsin, enfermaron de algo “parecido a la gripe o
influenza”. Evidencia posterior, permitió diagnosticar
triquinosis. Todos habían comido hamburguesas de “carne de vaca”
cruda. Se supo luego...
P: Si esto fue
causado por carne de vaca, ¿por qué debería individualizarse al
cerdo como único culpable?
R: ¡No sea
apresurado, mi amigo! Déjeme terminar el informe. Este sigue
diciendo: “Se supo luego que esas hamburguesas de carne de vaca,
habían sido contaminadas con carne de cerdo infectada con
triquina, puesto que el simple hecho de ser picada no protege a
la carne de la contaminación (C.D.C. Veterinaria, Notas sobre
Salud Pública, Febrero 1969). Las hamburguesas fueron compradas
en un mercado local donde se usaba la misma máquina de picar
carne para vaca o cerdo”. Y le ofrezco un tercer informe: “En
diciembre de 1969, la triquinosis fue diagnosticada en 76
personas en Washington, Missouri. Esta aparición fue atribuida a
la ingestión de carne de cerdo manufacturada por un frigorífico
local, que no fue adecuadamente procesada como para destruir las
larvas infecciosas (“Morbidez y Mortalidad, Reseña semanal, vol.
18 N° 9)
P: Bueno, este
último informe presenta el problema en su real perspectiva. La
enfermedad se contagia porque el cerdo no fue procesado
adecuadamente. Pero con los métodos científicos modernos toda
bacteria puede ser destruida.
R: Eso es
solamente una ilusión. El Dr. Shepherd escribe: “Los métodos
ordinarios de salado y ahumado, no matan a estos gusanos. Ni
tampoco las inspecciones gubernamentales de los establecimientos
de empaque, frigoríficos y mataderos, pueden identificar toda la
carne de cerdo contaminada”. El Dr. Widmer dice: “Es importante
hacer notar que desde los tiempos en que Dios dio sus
mandamientos a los hijos de Israel, hasta la presente década, la
ciencia médica no ha obtenido métodos curativos para los que
sufren triquinosis. El tratamiento consiste en aliviar los
síntomas causados por los gusanos mas que en destruir a dichos
parásitos”. Después de leer estas opiniones de los
especialistas, Drs. Shepherd y Widmer, podemos presumir que no
hay garantías de inmunidad en caso de consumir carne de cerdo
afectado por el gusano “trichinella”. Comer cerdo es
extremadamente riesgoso, es jugar con la salud o la vida.
P: Decía Ud. al
principio que el cerdo reina como supremo soberano entre los
mayores contenedores de gérmenes de las carnes conocidas para la
alimentación humana. Me gustaría tener una lista detallada de
todos esos gérmenes.
R: Incluyendo
las bacterias y gusanos a que hicimos referencia antes, el cerdo
es portador de los siguientes gérmenes y parásitos:
1- Lombriz
solitaria. Tenia.
2- Lombriz
intestinal
3- Anquilóstomo
4- Faciolopsis
Buski
5- Paragonimus
6- Clonorchis
Sinesis
7- Erysipelothrix
Rhusiophathiae
Comencemos por la
lombriz solitaria. Llamada también “Tenia Solium” en latín. El
cerdo es una de las principales fuentes de contagio de esta
infección. La incidencia de contagio humano o con la tenia del
puerco varía en todo el mundo. En su reconocido estudio “Este
mundo agusanado” (1947) Stoll estima que dos millones y medio de
personas en todo el mundo estaban infectadas con este organismo.
P: ¿Qué puede
decirnos de la lombriz intestinal?
R: Este
parásito de seis a doce pulgadas de largo, es también conocido
como “gusano viajero”, porque migra a varios órganos del cuerpo
humano. El Dr. Ramson menciona en “Temas de Parasitología” que
estos parásitos del hombre son idénticos a los hallados en el
ganado porcino y pertenecen a la misma especie. Esto significa
que el gusano que se encuentra en el cerdo es sumamente fácil de
transmitirse al ser humano y al que causa gran cantidad de
daños. El mismo concepto podemos encontrarlo en la Enciclopedia
Británica, bajo el término “Roundworn”, o sea: gusano redondo,
lombriz intestinal.
P: ¿Qué es el
anquilóstomo?
R: Los gusanos
llamados anquilóstomos, que producen en el hombre la enfermedad
conocida como anquilostomiasis, entran al cuerpo humano (en su
primera etapa de su desarrollo) agujereando la piel o bien a
través de una herida abierta. Los cerdos al comer excreciones
humanas conteniendo huevos de los parásitos, los incuban hasta
que se desarrollan como gusanos jóvenes. Cuando salen del cerdo,
son infecciones para el hombre. Esta infestación es
prevaleciente en países tropicales. La Enciclopedia Británica
(vol. II) expresa bajo la palabra “Hookworn: Anquilóstomo”.
La
Anquilostomiasis es una parasitósis intestinal causada por dos
clases de parásitos. “Ancylostoma duodenale y el Necator
Americanus. Es una plaga de climas tropicales que produce
debilitamiento y anemia en la población. La anemia en la
anquilostomiasis es el resultado de la succión de sangre por el
gusano en su fase adulta alojado en el intestino humano y la
concomitante inflamación intestinal. Cada uno de los
anquilostomos duodenales por si mismo puede extraer alrededor de
un centímetro de sangre por día. El Necator Americanus, como
succionador de sangre es cinco veces más eficiente. “En general
los síntomas clásicos de la infección grave incluyen palidez de
la piel y las membranas mucosas, retención de líquidos en la
cara y las extremidades, estreñimiento alternado con diarrea,
tensión abdominal, aumento del apetito de alimentos voluminosos
o sustancias inusuales (ingestión de arcilla o barro),
desórdenes de la sexualidad (retraso de la pubertad, impotencia,
menstruación irregular), insuficiencia endocrina, atrofia del
crecimiento, debilidad cardiaca, palpitaciones,
hipersensibilidad cutánea al frío, decaimiento físico, fatiga,
depresión, embotamiento, apatía y melancolía”.
P: ¿Qué puede
decirnos acerca de “Faciolopsis Buski”?
R: Este
parásito fue descubierto por Lankaster en 1857 y por Odliver en
1902. Se mantiene en vida latente en el intestino delgado del
cerdo durante mucho tiempo. Al abandonar el intestino del cerdo,
el parásito contamina al caracol de agua, el cual a su vez
infecta al hombre. Es frecuente en China.
P: ¿Qué es el
parásito llamado “Paragonimus”?
R: Este
parásito que habita en los pulmones del cerdo, fue descubierto
por el Dr. Mason en 1880. Es un parásito muy común que causa
neumonía en los puercos. Todavía no existe la forma de matar al
parásito en los tejidos, ni nadie ha descubierto un método para
expulsarlo. La consecuencia epidemiológica es ictericia.
P: Vayamos
ahora a la “Clonorchis Sinesis”
R: Este
parásito fue descubierto y descrito por Cobbold en 1875 y Looss
en 1907. Es un parásito succionador, que se aloja en el canal
biliar del hígado del cerdo, el cual es el origen de esta
parasitósis que contamina a la persona expuesta a estrecho
contacto con puercos. La frecuencia de esta enfermedad en China,
Taiwan, Japón, Corea y el Sur de la India y Vietnam, apunta otra
vez a la relación con cerdos... Produce gravísimas afecciones en
el hígado y el tórax humano.
P: ¿Qué
enfermedades son las que produce?
R: Si el
parásito se presenta en los pulmones, causa neumonía; si aparece
en los bronquios, produce sofocación y ahogos; y si se aloja en
el intestino, causa obstrucción intestinal o pancreatitis aguda.
También puede producir Clonorquiasis, una particular enfermedad
hepática. El hígado se agranda apareciendo ictericia severa,
diarrea y adelgazamiento. Puede terminar fatalmente. La ciencia
médica a pesar de sus tenaces esfuerzos, no ha sido aún capaz de
proporcionar ningún tratamiento específico. Las complicaciones
que puede producir esta afección son la formación de piedras en
el hígado y cáncer.
P: ¿Hay alguna
otra enfermedad relacionada con el puerco?
R: Si, existe
el “Erysipelas” y la “Haemptysis Endémica” (emanación de sangre
por los pulmones); puede encontrarse también la “Brucellosis” o
aborto porcino.
P: ¿Qué es
Erysipelas?
R: Esta
enfermedad es causada por el microbio Erysipelothrix
Rhusiophathiae. Tiene formas agudas y formas crónicas. El
síntoma en la forma aguda es principalmente fiebre alta con
reducción de la actividad y el apetito. Usualmente trae
aparejada una muerte rápida. En su forma crónica, Erysipelas
causa costras y despellejamientos de pequeñas áreas de la piel,
dejando también daños residuales en las articulaciones y en las
válvulas del corazón. Esto puede dejar como secuela invalidez, o
la muerte súbita. Para más detalles de esta enfermedad puede
consultarse la Enciclopedia Chambers (Nueva Edición Revisada
1968, bajo la palabra “Cerdo” y en la Enciclopedia Popular
Americana de 1960, volumen 15, bajo la misma denominación.
P: ¿Cuál es la
relación de Erysipelas con el cerdo?
R: Según la
Enciclopedia Chambers, esta bacteria “puede sobrevivir por un
largo período en la suciedad del cerdo y asimismo puede ser
hallada en el organismo de alrededor del 30 por ciento de los
cerdos “sanos”. Su erradicación es imposible y la propagación de
la enfermedad no puede ser tratada como una simple infección. Lo
más gravoso es que la misma bacteria, causa la misma enfermedad
en el hombre. Por tanto, quien quiera comer cerdo, incluso
eligiendo “cerdos sanos”, está en peligro de dicho contagio”.
P: Ahora
comprendo la profunda sabiduría de la ley Islámica al prohibir
el puerco, de hecho estoy sumamente alarmado con este
descubrimiento. Puede ahora explicarme la afección llamada
“Haemptysis Endémica”?
R: Como lo
expliqué antes se trata de emanación de sangre por los pulmones.
Esta patología es bastante común en China, Japón, Taiwan y otros
países donde predomina el consumo de carne porcina. Los que
padecen la enfermedad sufre de tos con esputo herrumbroso, y
tienen repetidos ataques con profusa hemorragia pulmonar. Este
mal que es habitual en países donde los seres humanos viven en
contacto con cerdos, muestra ciertamente que este animal es el
reservorio de la infección. Esta enfermedad prácticamente no
existe en países donde el cerdo no es preferido.
P: ¿Qué es
“Brucellosis”?
R: Según la
Enciclopedia Popular Americana vol. 15. “Brocellosis o aborto
porcino” es peligrosa no solamente por las pérdidas de ganado,
sino porque la enfermedad puede ser contagiada al hombre. En el
porcino, la brucellosis causa abortos y esterilidad. Es difícil
de diagnosticar y prácticamente imposible de curar. Se
recomienda eliminar el ganado infestado”.
Abreviando, el
cerdo, supremo portador de gérmenes, es la causa de muchas
serias y fatales enfermedades, entre ellas disentería,
triquinosis, lombriz solitaria, lombrices intestinales,
anquilostomiasis, ictericia, neumonía, sofocación, obstrucción
intestinal, pancreatitis aguda, agrandamiento del hígado,
diarrea, adelgazamiento, formación de piedras en el hígado,
cáncer, anemia, fiebre alta, retraso del desarrollo y
crecimiento en niños, fiebre tifoidea, invalidez, problemas
cardíacos, aborto, esterilidad, ocasiona el renacimiento de
antiguas enfermedades, estimula el reumatismo y el asma, provoca
la debilitación de la memoria y la caída del cabello.
P: Ahora estoy
totalmente convencido que el puerco más que un alimento es un
paquete de veneno y sin embargo, he oído a muchas personas
decir, que actualmente los cerdos son criados en condiciones
higiénicas óptimas y comen alimentos limpios y que son bastante
diferentes de sus antepasados que se alimentaban con suciedad
humana y porquerías, y que su carne no es peligrosa para la
salud.
R: Todos los
informes médicos a que hicimos referencia son sobre estos mismos
cerdos que son criados en condiciones higiénicas excelentes, y
que de todos modos portan gérmenes. Estos son descubrimientos de
los tiempos más recientes, basados en experiencias de la cría
moderna de cerdos.
Podemos recordar
algunas de las afirmaciones médicas al respecto:
“Balantidium Coli
es extremadamente común en porcinos. Recientes estudios revelan
una incidencia del 21 al 100 por ciento”.
“Es solamente en
países donde se cría el cerdo... que esta enfermedad es común.”
“Una de cada seis
personas en EE.UU. y el Canadá tienen gusanos en sus músculos
por comer cerdo”.
“Nadie es inmune a
esta enfermedad y no hay cura para ella. Ni antibiótica, drogas
ni vacunas afectan a estos minúsculos gusanos mortíferos”.
“No hay forma de
matar el parásito (Paragonimus) en los tejidos, ni nadie ha
encontrado el método de expulsarlos”.
“La ciencia
médica, a pesar de sus grandes esfuerzos no ha podido producir
ningún tratamiento específico (Clonorchiasis)”.
“Erysipelothrix” se encuentra en el cuerpo
del 30 por ciento de los cerdos sanos. Su erradicación es
imposible”.
En nuestros días,
los criadores de porcinos continúan aplicando los llamados
principios higiénicos modernos en la crianza de cerdos. Pero,
aún así, el resultado es el mismo.
Finalmente, en
obsequio de la presente discusión, aceptemos que llegará el día,
si Dios quiere, en que las drogas contrarrestarán los efectos
dañosos de los gérmenes y parásitos de que los cerdos son
portadores. Pero incluso así, no se justificará el uso de la
carne de cerdo en la alimentación, como tampoco el hecho de
haberse descubierto los sueros antiofídicos justifica poner los
dedos en la boca de una cobra.
P:
Conclusión: Estoy realmente muy perturbado por estas
observaciones. Encuentro que hay verdad en todo lo que Ud., ha
dicho. Estoy de acuerdo en que el cerdo es extremadamente nocivo
para la salud, por más higiénicas que sean las condiciones en
que se cría y mantiene a los puercos actualmente.-
Todos los derechos
reservados Asoc. Argentino Islámica
Existe
un mandato islámico que es imposible ponderar en toda su
dimensión, debido a la influencia benéfica que ejerce sobre los
musulmanes que lo deben observar: la prohibición del consumo
alcohólico. La palabra árabe que utiliza el Sagrado Corán al
respecto es jamr. Su significado en español es
cubrir, y todas las cosas que cubren a otras son llamadas
jimmár. Otros significados del término árabe jamr
son: lo fermentado, lo embriagante, como el vino, whisky, vodka,
etc. Es por ello que la religión islámica declara ilícito
(haram), no sólo lo fermentado como la bebida alcohólica, sino
todo embriagante en general, sean estos drogas, bebidas o
incluso algún comestible si es que lo contiene.
Además de ser
declarado ilícito, los sabios de todas las escuelas islámicas,
coinciden en considerarlo impuro (náyis). Entonces aquello que
embriaga es ilícito e impuro, ya sea de uva, de dátil, cebada, o
cualquier otra bebida alcohólica.
Retomando el
significado de cubrir que posee el término jamr,
aquello que queda cubierto en quien lo consume, es su razón,
impidiéndole distinguir entre lo bueno y lo malo, lo bello y lo
feo, etc. Por lo tanto todo aquello que cubre el intelecto del
hombre, todo lo que embriaga, es haram.
El Corán en la
sura Al-Baqara (la vaca), afirma que el beber jamr
es perjudicial para la razón y el cuerpo del hombre y además
constituye un pecado grande.
LAS CONSECUENCIAS
DEL JAMR
Efectos sobre
el organismo
y la vida de los individuos.
Beber alcohol
acarrea muchos perjuicios al estómago, intestinos, hígado,
nervios, corazón y los cinco sentidos, especialmente la vista y
el gusto. Sobre este tema la ciencia médica ha avanzado mucho en
las últimas décadas y seguramente mayores afecciones serán
descubiertas en el futuro.
Se sabe hoy que un
gran porcentaje de jóvenes alcohólicos no viven más allá de los
treinta y cinco años, y si lo hacen, sus condiciones psíquicas y
físicas son lamentables y muy disminuidas.
Informes de
compañías de seguros de vida concuerdan en afirmar que las
personas alcohólicas mueren prematuramente en un porcentaje
veinticinco a treinta veces mayor que los no alcohólicos. Por
otra parte el treinta y cinco por ciento muere a los cincuenta
años, mientras que los no alcohólicos viven no menos de sesenta.
Efectos en la gestación
Es conocida la
incidencia del alcoholismo en los seres en gestación. Se ha
comprobado que tal incidencia se extiende hasta la séptima
generación de la descendencia del adicto. Quedó verificado,
además, que los espermatozoides del adicto, vistos a través del
microscopio, poseen un movimiento extraño, irregular, mucho más
agitado y ligero que lo normal, debido a la presencia de alcohol
en el cuerpo del adicto. El feto es naturalmente afectado por
esta lacra y solamente un uno por ciento de los hijos de adictos
nacen sin problemas de salud, mientras que el 99% restante son
afectados por diversas enfermedades corporales y mentales.
Ultimamente se desarrolló un simposio en Isfahán, República
Islámica del Irán, para evaluar las consecuencias del
alcoholismo, y se cita en las actas de dicho simposio que según
un censo realizado sobre la base de 353 personas nacidas en
familias adictas al alcohol en todo el mundo, 142 de ellos
resultaron enfermos, endebles y subdesarrollados, 74 no poseen
potencia corporal para mantenerse en pie, 76 han resultado
delincuentes y 61 mujeres se han dedicado a la vida fácil.
También según un censo efectuado en EE.UU. durante el año 1961
nacieron 2.500 niños incompletos corporalmente a causa de que
sus padres eran alcohólicos.
Veamos además,
algunas otras estadísticas. Las personas que en el momento de la
relación sexual son alcohólicas, transmiten un 35% de los
perjuicios del alcohol a sus hijos. Si ambos son alcohólicos
transmiten el 100% de los males de esa enfermedad. Para
comprender mejor esto es necesario conocer los siguientes datos:
—Un 45% de los
bebés de padres alcohólicos nacen antes del tiempo normal. De
madres alcohólicas únicamente, un 31% y de padres solamente, un
17%.
—El 45% de los
bebés de madres alcohólicas mueren al poco tiempo de nacer. Lo
mismo sucede con el 6% de los bebés de padres alcohólicos.
—El 75% de los
hijos de padres alcohólicos poseen fuerzas espirituales
deficientes y un menor desarrollo racional.
Efectos del alcohol sobre la moral del
hombre
El alcohol
estimula al hombre hacia el pecado. Poco a poco pierde su
voluntad para realizar cosas útiles, se convierte en un amoral y
en un delincuente. Mata, roba y comete los peores delitos. Su
vida familiar queda destruida y sus amigos se apartan de él.
Queda reducido a su parte animal, y sólo actúa a través de los
sentidos, sin razonamiento alguno, procurando siempre satisfacer
su vicio, es decir, embriagarse.
El no tiene
límites, no entiende lo que dice ni siente lo que hace. En todos
los delitos que oscurecen el mundo de hoy, el alcohol y los
embriagantes tienen parte directa o indirectamente.
Se dirá, “todo
esto sólo pasa al alcohólico en su grado más elevado, no al que
bebe en pequeña proporción”. Pero como veremos, el que bebe en
pequeña proporción es tan responsable del vicio del alcoholismo,
o quizás más, que el mismo alcohólico, ya que el pequeño
consumidor es quien mantiene a pleno la producción de
embriagantes, por formar la gran masa de consumidores. También,
el pequeño consumidor mantiene la transmisión del vicio, porque
nadie aprendería del adicto alcohólico un vicio cuyas evidencias
en esa persona se manifiestan tan dañosas, pero sí lo aprendería
de aquel a quien aparentemente no le afecta, sino, por el
contrario, le produce placer.
Efectos del
alcohol sobre la razón
La característica
de todo embriagante es su efecto nocivo sobre la capacidad de
razonar y la facultad del entendimiento, originándose a partir
de allí todo tipo de pecados y delitos. La voluntad del
embriagado queda sujeta a los impulsos inferiores que provienen
de las reacciones emocionales.
Es por ello que el
Islam prohíbe la embriaguez. La razón es el medio más preciado
para el Islam y cualquiera sea el elemento que lo debilita o
desarmoniza es malo. También, porque los principios y los
mandatos del Islam se apoyan en la salud de la razón.
De todos los
vicios, el beber alcohol es el peor. Se cuenta de un hombre al
que le fue ofrecido o bien embriagarse o matar, o violar, o
mentir, o robar, etc. Como todas estas faltas, excepto el
embriagarse, afectaban a otros, optó por embriagarse, y una vez
en ese estado, mató, violó, mintió, robó, etc. Esto muestra que
aquel desequilibrio que afecta a la razón, al conocimiento, es
el peor de todos, y tal es el resultado del alcoholismo.
Luego de lo que
llevamos dicho podemos preguntarnos, ¿cómo es posible que
hombres habituados al consumo de alcohol y otros embriagantes
puedan estar dirigiendo gran parte del mundo de hoy? ¿Cómo
pueden ellos dictar leyes que favorezcan los intereses del
hombre en general y de los oprimidos en particular? ¿Cómo pueden
aquellos cuyo entendimiento y sensibilidad se encuentran
afectados, responsabilizarse por sus semejantes? Evidentemente
no pueden, y el mundo capitalista y comunista de hoy es la
prueba concreta de esta aseveración.
Los perjuicios a
la sociedad
Las estadísticas
aportadas por un instituto norteamericano en 1961 sobre los
delitos perpetrados en el país fueron las siguientes:
50% de los crímenes fueron efectuados por personas ebrias. El
77% de las intervenciones policiales por peleas, algunas con
saldo de
personas heridas,
fueron ocasionados por bebedores. Robos, 83%, delitos sexuales
89%. Estas estadísticas muestran que la mayoría de los delitos y
crímenes son motivados por el consumo de alcohol, así como la
mayoría de los accidentes automovilísticos.
Los perjuicios
económicos del alcohol
Lamentablemente
las ambiciones económicas de muchos gobernantes sostienen y
fomentan la producción de este nefasto producto que es el
alcohol en todas sus diversas formas. Aparentemente los
impuestos obtenidos de su producción son lo suficiente elevados
como para hacer “olvidar” los tormentos, mucho más elevados aún,
que ocasiona a su pueblo. Veamos sólo algunos de los egresos más
evidentes ocasionados por el alcohol en una sociedad. En primer
lugar el espíritu de esa sociedad se ve afectado y el costo de
este mal no es siquiera calculable en dinero. Luego podemos
enumerar los accidentes automovilísticos, la vagancia, el atraso
cultural, la pérdida de tiempo, la movilización constante de la
policía, el abandono de los niños, con el consiguiente
debilitamiento social y el requerimiento de gastos por parte del
gobierno para mantenerlos. También corren por cuenta del
gobierno (por supuesto quien paga es el pueblo, siendo el
gobierno nada más que un intermediario), el tener que subsanar
los crímenes y todo tipo de delitos que se cometen; el
mantenimiento y equipamiento de tribunales, hospitales,
cárceles, manicomios y todo tipo de instituciones que se dedican
a intentar rehabilitarlos, etc., etc. Si se efectuase el cálculo
de todos estos gastos se vería que lo recaudado por impuestos es
mucho menor a los costos que conllevan sus consecuencias.
¿Cuántos hospitales y manicomios cerrarían sus puertas si el
alcohol fuese prohibido?
Enfermedad del
alcohol
Es sabido que la
adicción a los embriagantes produce diversas enfermedades, entre
ellas la locura. Hoy día se ha sumado a ello, para empeorar las
cosas, la drogadicción masiva. Además, se ha extendido la faja
de los adictos a embriagantes, comprendiendo hoy a la juventud
más temprana, y cada vez el vicio está más cerca de la niñez. No
es desconocido que en nuestro país el vino se consume en los
hogares, en familia, participando en ello desde los niños más
pequeños.
Dice el científico
francés profesor Baruc, estudioso de las enfermedades mentales:
“La línea de evolución creciente de las enfermedades mentales
coincide con la línea de evolución en aumento de la difusión de
embriagantes. La imposibilidad de obtener embriagantes durante
la guerra fue una de las causas del decrecimiento de dichas
enfermedades en esa época” (citado en el opúsculo “Una escueta
reseña de algunos perjuicios de la bebida embriagante”, Qom,
Irán). Durante el “24 Congreso Mundial sobre Alcoholismo”,
expresó el secretario general del “Comité Mundial contra el
Alcoholismo”; “El 80% de los enfermos mentales y el 40% de los
afectados de enfermedades y trastornos nerviosos son a
consecuencia del empleo de bebidas alcohólicas, de acuerdo a las
comprobaciones de los científicos ingleses. Se ha establecido
que el 95% de los locos fueron afectados por la locura como
resultado del empleo de substancias alcohólicas” (idem).
Estadísticas
extraídas de un manicomio norteamericano señalan que el 85% de
las enfermedades psicológicas provienen del consumo de alcohol.
Uno de los más
famosos filósofos de Inglaterra, Bentham, dijo que el alcohol en
los países nórdicos vuelve al hombre estúpido y en el sur los
vuelve locos. Luego agregó que la religión islámica prohibió
todas las bebidas alcohólicas distinguiéndose por ello de todas
las otras religiones, sobre todo en lo que hace al énfasis con
que impone la prohibición.
El alcohol produce
cirrosis (insuficiencia hepática crónica) y tisis, reduce los
años de vida del alcohólico, es el causante de un gran
porcentaje de los accidentes en las rutas y en los lugares de
trabajo, causa cáncer...
Podemos seguir
contabilizando los efectos nocivos del alcohol sobre el
individuo y la sociedad, pero ello es del todo evidente hasta en
las noticias policiales de los periódicos.
Elogios del vino
en las poesías
Respecto de los
elogios al vino en la poesía mística, equivalen a lo que dice el
Sagrado Corán sobre que el Paraíso tiene “ríos de vino, delicia
de los bebedores”, es decir, vino no embriagante, perfecto. El
vino de la tierra es producto de la corrupción (la fermentación
y las bacterias), similar a la enfermedad, y el del Paraíso
prometido es perfecto porque allí nada se corrompe.
Prohibición
Coránica
En la época
anterior al Islam, la época de la ignorancia, el beber vino era
un vicio muy extendido entre los árabes. En aquel entonces los
árabes se caracterizaban por su amor a tres cosas
fundamentalmente: la poesía, el vino y la guerra. Las aleyas
reveladas por Dios sobre el vino y sobre la prohibición de su
consumo constituyó para varios de los musulmanes una carga
pesada. Se escuchó de muchos de ellos decir que ningún mandato
había sido tan difícil de sobrellevar como la prohibición del
jamr. El Islam combatió este vicio ancestral
gradualmente hasta su prohibición definitiva en la sura Al
Maidah.
La primera
advertencia, moderada todavía, fue esta: “Te preguntarán
(Profeta) por el maisir, y la bebida (embriagante), diles:
“Contienen un gran mal y (poco) bien...” (2:219). Esta
aleya fue revelada en Medina, al inicio del establecimiento del
Profeta (B.P. y Desc.) allí.
La segunda
recomendación fue ésta: “Creyentes, no os acerquéis ebrios
a la oración...!” (4:43). Es una prohibición parcial y
condicional, que sólo surte efecto si alguien está ebrio y debe
cumplir con la plegaria. Se narra de alguien que cometió tal
imprudencia en presencia del Profeta por lo cual fue revelado
este versículo.
La prohibición
total procede de la sura quinta del Sagrado Corán cuando dice;
“¡Creyentes!, por cierto que la bebida embriagante
(al-janir), el maisir, las piedras de sacrificio (pagano) y las
flechas advinatorias, son obras abominables de Satanás:
“¡Abstenéos entonces, de ellas, para que prosperéis! Satanás
sólo quiere provocar entre vosotros el odio y la enemistad, por
medio de la bebida embriagante y el maisir, y apartaros del
Recuerdo de Dios y del Salat!: ¿Por ventura, no os abstendréis?”
(versículos 90 y 91).
Esta última aleya
se reveló cuando Dios educó a los musulmanes en la conciencia de
ese gran obstáculo para la perfección y el desarrollo, que es el
jamr. Este último versículo es llamado abrogante
(násij), es decir que deja sin efecto a los dos anteriores, los
cuales son llamados abrogados (mansúj).
1) La aleya
comienza con una invocación a los creyentes, lo cual indica que
el oponerse a este mandato no es propio de una alma fiel y va
contra la fe.
2) La palabra
ciertamente (inna) es para confirmar este mandato, enfatizando
la prohibición.
3) El jamr
y el juego son como ídolos. Su peligro es tan grande
como aquel que encierra la adoración de ídolos. Por eso dijo el
Profeta (B.P. y Desc.): “El que bebe vino es como el
adorador de ídolos”.
4) El jamr,
el juego y la idolatría son caracterizados por el Sagrado
Corán como suciedades y es evidente que todo creyente escapa a
la suciedad.
5) Describe las
obras mencionadas como actos de Satanás y el creyente no realiza
acciones que pertenezcan a Satanás.
6) La aleya
conlleva una orden decisiva y terminante contenida en la palabra
árabe aytánibuhu, apártense, aléjense de él (el
jamr). Esta palabra árabe derivada de la raíz yanb,
posee un significado mucho más estricto que por ejemplo, el de
abstenerse. La prohibición exige no producirlo, no trabajar con
él, no transportarlo ni comerciarlo.
7) Dios revela
esta orden para el bien, el éxito y la salvación del hombre,
“la’allakum tuflihún”, “así os salvaréis”. Está claro entonces,
que sin alejarse de estos vicios no habrá éxito ni salvación
para el hombre.
8) También Dios
explica en ellas los perjuicios que ocasionan el juego y el vino
(jamr):
“Satanás sólo
quiere provocar entre vosotros el odio y la enemistad por medio
de la bebida embriagante y el maisir y apartaros
del Recuerdo de Dios y del salat.
9) Tras enumerar
los perjuicios, Dios Exaltado sea, pregunta a los hombres “¿Por
ventura no os abstendréis?”
10) En la aleya 92
a modo de conclusión dice Dios, “Obedeced a Dios, obedeced al
Enviado y guardáos! Pero si volvéis la espalda, sabed que a
Nuestro Enviado le incumbe sólo la transmisión clara (el
advertir a la gente)”.
Tradiciones
(hadices)
Dijo el Imam Sadiq
(P.) que el Profeta afirmó; “Por cierto que el jamr es la
cabeza de todos los pecados”.
Narró Yábir que el .Imam Muhammad Baqir (P.),
quien a su vez narró del Profeta (B.P.):
“Dios maldijo
sobre el jamr a diez personas:
1) a quien lo
cultiva, 2) a quien lo guarda, 3) a quien exprime la uva para el
vino, 4) a quien lo bebe, 5) a quien invita a otro a beberlo, 6)
a quien lo acarrea, 7) a quien lo transporta en un vehículo, 8)
al vendedor del vino, 9) al comprador, y 10) a quien toma el
precio de su venta.”
Estos tres hadices
fueron extraídos del libro Al-Mizán, tomo II, pág. 208. De Abi
Amanah, quien narró que el Profeta Muhammad (B.P. y Desc.) dijo:
“Hay cuatro personas a quienes Dios no mirará en el Día del
Juicio Final. Uno de ellos es aquel que toma vino”. Pág.
209, tomo II Al-Mizán.
Uno de los Ma’sum
(infalibles), dijo: “Por cierto que Dios puso para
desobedecer una casa, después puso para esta casa una puerta,
después para la puerta una cerradura, después para la cerradura,
una llave y la llave de la desobediencia es el vino”.
Pág. 208, tomo II de Al-Mizán
En el libro “Sahíh
Al-Kafi”, tomo tercero, se citan numerosas tradiciones sobre la
prohibición del alcohol:
De Ya’far As-Sadiq
(P.), quien narró: “El Mensajero de Allah disertó cierta
vez y expreso en su disertación: Todo embriagante es haram
(ilícito)” (pág. 194).
De Ya’far As-Sadiq
(P.), quien narró: (repite lo anterior y agrega) “¡¿No es
indudable que lo que en abundancia embriaga en poca medida es
ilícito?!” (Pág. 194). “...Pregunté (dice
un discípulo de Ya’far As-Sadiq P):... ¿Todo (tipo de
embriagante) es haram (ilícito)?” Respondió:
“¡Sí!, ¡un sólo sorbo de él es haram!” (pág. 195).
“...Le dijo el
hombre (que consultaba el Imam): “¡Podría diluirlo (al
vino) con agua (para que no embriague)?”. Respondió el
Imam Ya’far As-Sadiq (P.): “¡No!, ¡Cómo podría el agua
hacer lícito lo ilícito?! Teme a Allah, Poderoso y Majestuoso, y
no lo bebas!” (págs. 195 y 196).
Contaron al Imam
Ya’far As-Sadiq (P.) que algunos de sus partidarios sostenían
“que a los satisfechos con Al Muhammad (B.P. y Desc.) (la
familia del Profeta) le era lícito (beber embriagantes, como el
vino)” Respondió: “¡Cómo podría Al Muhammad (B.P.
y Desc.) autorizar los embriagantes si ellos no lo beben, ni en
poco ni en mucho?!, ¡Abstenéos de beberlo!” (pág. 196).
Alguien consultó
al Imam Ya’far As-Sadiq (P.) si podía beber vino, y se excusó
así: “...No deseando con ello el placer sino solamente la
curación (es decir, como remedio)”. Respondió el Imam
(P.): “¡No! ¡Ni un solo sorbo!. Luégo agregó:
“Dios, Poderoso y Majestuoso, no puso en algo que se
encuentra prohibido ni curación ni remedio alguno”.
(pág. 197).
Y en el
mismo sentido, respondió el Imam Ya’far As-Sadiq (P.) a una
consulta sobre un medicamento compuesto por embriagantes:
“¡No (lo debéis tomar), por Allah! Yo no quiero ni verlo (al
embriagante), ¡ ¿Cómo podría medicarme con él?! Por cierto que
(el vino y el resto de los embriagantes) están en la categoría
de la carne de cerdo (prohibido igual que esto), y a pesar de
ello, ¡ ¿hay gente que se medica con él?!”. (Pág. 197).
Dijo Ya’far
As-Sadiq (P.): “¡No hay taqiah alguna en beber vino!”
(Taqiah es el disimulo de nuestra orientación islámica
cuando peligra la vida si se descubre).
LAS DROGAS SON
HIJAS DEL ALCOHOL
Una consecuencia
nefasta del alcoholismo es la drogadicción. En la Argentina, por
ejemplo, el consumo de bebidas alcohólicas durante el año 1986
subió el 24%, aproximadamente, en relación a igual período de
1985. Se invirtieron 2.957.256 australes en propaganda de todo
tipo, para aumentar el consumo de bebidas alcohólicas, es decir
cerca de 1.500.000 dólares (Esta cantidad serviría para abonar
15000 jubilaciones, aproximadamente, a lo largo de un año).
En nuestro país
existen 1.200.000 alcohólicos, lo cual representa el 4% de la
población total. Es decir, por cada 20 familias (calculadas en 5
individuos por familia) hay cuatro familias con un miembro
alcohólico, lo cual muestra mejor la nocividad del alcoholismo
en la sociedad, pues es un mal que afecta no sólo a los
individuos sino a toda su familia. En una palabra, el 20% de las
familias argentinas se ve atacado por el alcoholismo.
Si esto sucede en
la Argentina, ¡qué diremos del resto de Latinoamérica donde el
nivel cultural y social es más bajo! Europa es el ejemplo de la
destrucción por el alcohol, y países como Inglaterra, Francia,
Rusia y Alemania, tienen bastante más del 20% de sus familias
afectadas por esa enfermedad social. En fin, el mundo occidental
está plagado de alcoholismo, y si no cesa esta tendencia la
decadencia de la civilización occidental será definitiva.
EE.UU. es un nido
de víboras de alcohólicos y drogadictos. Allí se ve mejor que en
cualquier otro lugar cómo el alcoholismo lleva derecho a la
droga. Por lo general, se quiere ocultar el vínculo entre
drogadicción y consumo de bebidas alcohólicas, pero salta a la
vista en cualquier estadística: a mayor consumo de bebidas
alcohólicas mayor número de drogadicción. Pareciera que
la sociedad occidental ha dividido hipócritamente el vicio entre
“drogas lícitas” (las bebidas alcohólicas) y “drogas ilícitas”
los estupefacientes, y demás drogas usadas por los adictos.
Se afirma en un
artículo periodístico: “Existe una importante relación entre el
grado de aceptación del consumo de alcohol y las otras drogas,
el alcoholismo y la drogadicción. Es muy factible que las
personas que usan drogas socialmente aceptables (las bebidas
alcohólicas) prueben fácilmente drogas menos aceptables (los
estupefacientes). Otras investigaciones han puesto de relieve
cómo la probabilidad de uso indebido de drogas ilícitas
(estupefacientes y demás) es mayor entre hijos o hermanos de
consumidores de drogas lícitas (bebidas alcohólicas). La misma
influencia pueden ejercer los grupos de amigos (que consumen
bebidas alcohólicos).” (Carlos N. Cagliotti, en El Informador
Público, 15/5/87, pág. 18).
Recordemos que la
Unión Soviética posee el mayor índice de alcoholismo en el
mundo. El consumo de bebidas alcohólicas de alta graduación
entre los rusos, como el vodka que oscila entre los 900 y 950
grados, es un flagelo tan grave como las drogas entre los
occidentales.
De aquí se deduce
que el alcohol es la fuente de muchos más daños que los que
pareciera producir, y que su prohibición por el Islam es la
única medida realmente efectiva para evitarlos, como en el caso
de la drogadicción.
Dice Dios en el
Sagrado Corán:
“Sigue pues el
camino recto, tal como te fue ordenado, juntamente con los
arrepentidos, y no os extralimitéis; porque El bien ve cuanto
hacéis,*
Y
no os fiéis de los inicuos; porque os azotará el fuego infernal
y no tendréis, en vez de Dios, protectores ni seréis
socorridos”. (11:112-113)
Todos los
derechos reservados Asoc. Argentino Islámica
|